Stonewall 4

Publicado en Julio 3, 2009 
Archivado en Boletín cultural, Noticias

stonewall2Ahora el Orgullo LGTB tiene todo su sentido como herramienta de empoderamiento personal y colectivo. Cada año, a finales de junio, lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de todo el mundo recordamos el día histórico de Stonewall por lo que simboliza: el inicio de un proceso que todavía esta vivo. Las normas sociales obsoletas todavía se sirven de instrumentos para permanecer en algunas personas, fundamentalmente el miedo, el rechazo, el odio: la LGTBfobia.

Frente a esto recordamos, con orgullo y dignidad, ese momento de toma de conciencia colectiva y, a la vez, nuestra propia toma de conciencia personal acerca de quienes somos. Pero dentro del propio colectivo LGTB, utilizando nuestras propias dudas e inseguridades, también funcionan esos instrumentos, esos argumentos del pasado, ese miedo, y eso hace que algunos y algunas no nos entendamos. Hay que resaltar que la celebración del Orgullo LGTB es para todas y todos; aunque cada uno la viva de una manera diferente; aunque sea el único momento común para muchos de nosotras y nosotros.

El ambiente, la marcha del orgullo, las asociaciones lgtb tienen una vida determinada; pero todos sabemos que es prematuro hablar de su fin, todavía queda mucho por hacer. Como personas de nuestro siglo, como lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, estamos llamados a participar de ese trabajo, de esa lucha. Quizás en el futuro se extrañen de nuestra actitud, pero es básica para que las personas que vengan detrás nuestra disfruten de una situación distinta, de una sociedad mejor.

Por eso salimos en maniFIESTAción, porque manifestamos que somos lesbianas, gays, trasexuales y bisexuales, orgullosos de serlo; y, además, festejamos el inicio de un proceso que está eliminando ciertas normas sociales, que está creando una sociedad menos homofoba, más igualitaria; que está haciendo una sociedad más justa; que nos está haciendo más felices a tod@s.

Por eso, a finales de junio hay gente que salimos a la calle con seis colores en alguna parte de nuestra indumentaria, morado, azul, verde, amarillo, naranja y rojo, es la bandera de la diversidad, los seis colores del orgullo; es un canto a la diversidad, a declararnos diferentes pero iguales; con diferentes gustos y estilos de vida, pero igualmente felices de ser lo que somos y como lo vivimos; igual de dignos y dignas si llevamos un tanga, unos tacones, una corbata, la chaqueta de mi abuela, un marabú, unas alas de plumas y lentejuelas o unos vaqueros y una camiseta. Exhibiendo nuestra habilidad para hacer valer nuestra identidad y respetar la identidad de los demás, nuestra habilidad para ponernos en el lugar del otro y de la otra… Jesús Rivera

Stonewall 1 y 2, 3

Comentarios

Deje un comentario




AWSOM Powered