Stonewall 3
Publicado en Junio 28, 2009
Archivado en Boletín cultural, Noticias
Salir del armario es comunicar a los otros que las normas que se han hecho para todos y todas no incluyen a unas cuantas y unos cuantos. Cuando estas personas se enfrentan a la policía aquella noche en Nueva York, en realidad se estaban enfrentando a la sociedad tal y como estaba organizada; es un enfrentamiento a todas las convenciones sociales, a todas las normas y reglas no escritas que no se podían/pueden transgredir. Por ello, el simple hecho de que lesbianas, gays, transexuales y bisexuales quieran ocupar un sitio en la sociedad desde su identidad, es todo un enfrentamiento. Además supone abandonar un cómodo y cálido lugar social para ocupar otro que es, cuando menos, objeto de burla. Pero cuando un ser humano toma consciencia de quien es y decide expresarlo, es porque de verdad está convencido de ello. Es, precisamente, el convencimiento de que nuestra orientación sexual y/o identidad de género no es un vicio, ni una moda, ni una enfermedad, ni un snobismo lo que empuja a la sociedad a aceptarlo como poco a poco está pasando. Del rechazo social que provoca la salida del armario y del convencimiento de estas mujeres y hombres nace el Orgullo.
En el original ingles Pride se traduce por orgullo, pero como en cualquier traducción, hay matices; así que quizás haya que advertir que podría también traducirse por dignidad. Por lo tanto, el pride en inglés sería una mezcla entre el orgullo y la dignidad en español. A la no existencia de un sitio para nosotros y a la calificación negativa de nuestra situación se responde con el orgullo personal y colectivo de ser lo que somos y de querer un lugar digno para nosotros y nosotras. Por lo tanto, ese orgullo crece en tanto en cuanto se descubre el desprecio en los otros. Por eso es tan importante este hecho histórico; Stonewall marca el momento donde se produce un empoderamiento de las lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (por cierto, de unos más que de otras) que toman la palabra, se manifiestan diferentes, dignos y orgullosos. De manera que si desapareciera el rechazo social o la clasificación negativa de lo diferente a lo heterosexual, el orgullo sería innecesario; y en ese momento si que seria ridículo estar orgulloso de tener una orientación sexual o una identidad de genero determinada, pero no ahora, no todavía. Ahora, el Orgullo LGTB tiene todo su sentido como herramienta de empoderamiento personal y colectivo… Jesús Rivera
Stonewall I y II
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